Mundo ficciónIniciar sesiónALESSANDRO:
El abuelo y yo nos acercamos al lugar donde discuten y que vemos que el robot tiene iluminado con un rayo de luz azul.
—Te equivocas, Melanie, el aparato ese tiene razón; ahí detrás está la habitación matrimonial de los padres de Alessandro —le aclara el abuelo—. Ale, si quieres, mandamos a abrirla ahora mismo. —Es tarde, abuelo; mañana a primera hora lo haré —me niego por






