381. ENTRE AMIGOS
LILIAN:
Migue levanta la mirada, frunciendo el ceño mientras mira a lo lejos, inseguro de cómo decirme lo que lleva dentro. Ladeo la cabeza, impaciente. Detesto cuando se toma tiempo para hablar, parece que lo hiciera a propósito solo para desesperarme.
—¿Me lo vas a decir hoy o esperamos a que se congelen los infiernos? —presiono su mano, haciendo que me mire.
—Ay, Lili, estoy muy asustado —al fin comienza a hablar—. Lo de anoche me tiene con los nervios de punta. Es como que me di cuenta