328. USA EL AMOR COMO UN ARMA
LILIAN:
Miré a Alessandro a la espera de su respuesta. En mi mente no cabía la idea de que, en verdad, todos esos hombres, incluso el que era mi suegro, quisieran apoderarse de la fortuna que habían dejado mis padres. Sobre todo, esa terrible posición de ser la esposa del UNO.
—Escuché algo de eso, pero no lo comprobé —aclaró Alessandro—. Entonces, vida mía, comienza a ver a Andrea como lo que realmente es: un hombre detrás de tu fortuna y casi un enemigo.
—Trataré, Ale, trataré —contesté p