312. EL DIAGNÓSTICO DE RUFINO
MINETTI:
Salgo de la habitación casi corriendo rumbo a la de Rufo. La puerta se abre justo cuando la voy a golpear y él sale con unos papeles en las manos. Levanta la cabeza al verme con una mirada intrigada.
—¿Y esa cara, Alessandro? ¿Algún problema? Ahora mismo iba a verlos —dice queriendo continuar, pero lo detengo.
—No pasa nada, vine a preguntarte algo —digo, deteniéndolo—. Pero dime tú primero qué cosa nos ibas a decir. Además, Lilian se está bañando ahora.
—Está bien, le puedes lle