266. LO QUE RECUERDO Y LO QUE PASÓ
LILIAN:
Negué con la cabeza, confundida. ¿De qué estaba hablando Alessandro? Sus palabras resonaban en mis oídos como un eco distante, pero no encontraba nada en mi memoria que tuviera sentido con lo que decía.
—Ale... no entiendo. ¿Qué es lo que no recuerdo? Jamás haría una cosa como esa, yo amo la vida —le contesto, pero algo me decía que lo hice.
Llevé mi mano a la cabeza; me dolía, y un pequeño destello de una memoria borrosa llegó a mi mente: estar acorralada por Demon, sus ojos amarillos y su sonrisa siniestra, un arma en mi mano, alguien atrapándome, pero nada más. Todo es tan confuso.
Observo cómo Ale me mira interrogante mientras se sienta a mi lado en la cama, sin dejar de observarme, algo confundido. Alessandro suspiró profundamente, cerrando los ojos un instante. Cuando volvió a abrirlos, me miró fijamente, tratando de leer mi mente.
—¡No me mires así, no me dispararé en la cabeza! —le aseguro sin convicción, porque en verdad no recuerdo nada de eso—. ¿Cómo me hice