265. DE NUEVO JUNTOS
LILIAN:
Digo que sí con la cabeza, emocionada al sentir el miedo que tuvo de perderme, el mismo miedo que sentí yo de no regresar jamás. Alessandro me estrecha fuerte contra su cuerpo. Le devuelvo el abrazo de la misma manera que lo hace; es tan agradable que no quiero salir de sus brazos. Tal parece que llevo meses sin verlo. Ansío sentirme amada por él.
—Lo siento, cariño, lo siento mucho —repetí de nuevo—. No debí salir corriendo sin los hombres de seguridad. Realmente creí que eras tú e