264. MIS RECUERDOS AL DESPERTAR
LILIAN.
Me despierto, abro los ojos y no lo puedo creer. ¡Estamos en nuestra casa, nuestra alcoba! La felicidad que me embarga es tan grande que no puedo describirla. Me siento de un golpe y un gran mareo hace que me acueste de nuevo. Toco mi cabeza y me duele. ¡Dios! ¿Qué me pasó?
Tengo una cicatriz muy grande y me cortaron mi cabello de ese lado. Aunque el pelo me ha empezado a crecer, está corto aún. Delineo mi cicatriz y ya está sana; me duele al palparla, pero puedo percatarme de que n