Mundo de ficçãoIniciar sessãoLILIAN:
Desciendo del auto, un mareo hace que me sujete fuerte de la puerta. Tengo la sensación de que me puedo desmayar en cualquier momento. Debo aguantar y extraer la bala de Damián; si no lo hago, puede que muera. No quiero que lo haga, sacrificó a su padre por mí. Pero primero debo asegurarme de algo.
—Un momento, necesito que me prometan algo —los detengo; ellos me miran fijamente. —Si es verdad que mi esposo es su capo, yo






