Mundo de ficçãoIniciar sessãoLUCILA:
Miro a Rodrigo fijamente por unos instantes con una tenue sonrisa. Luego le dije que debía revisar más seguido el correo. Léalo, así podrá enterarse de lo que dejó establecido mi esposo, el presidente de esta compañía.
—Y ahora vayamos a nuestro asunto. Señor Rodrigo, ¿me puede informar por qué citó a todos nuestros inversionistas? —pregunté con frialdad, como






