Mundo ficciónIniciar sesiónLILIAN:
Me río para relajar el ambiente mientras le digo que no hace falta que me lleve la vida entera porque tengo a mi Ale para eso.
—Tú y yo vamos a ser buenos amigos, ya te lo dije. Estarás en mi vida para siempre —Damián, al escucharme, se me queda mirando fijo y eso hace que me ponga nerviosa al ver cómo se acerca despacio—. Mejor dejo de hablar y me voy a dormir; ven, me subiré en tu espalda. Lo hago girar y me subo con su ayuda; él me regresa a mi habitación, me ayuda a quitar el abrigo y las botas. Luego, sin previo aviso, lo abrazo muy fuerte y lo beso en la mejilla. —Gracias, Damián, en serio. Te agradezco todo lo que haces por mí. Ojalá encuentres un día a la mujer que te haga feliz —deseo con sinceridad—. Ahora sí vamos a dormir, hace mucho frío y no olvides, mañana empezamos las clases, p






