Mundo de ficçãoIniciar sessãoMINETTI:
Lo miré sin entender, pero obedecí. Existía un sobre amarillo entre otros que me pidió diciendo que lo había mandado Kenet.
—Nosotros somos los que hemos estado dirigiendo las empresas de ellas. Las de Escocia no son nuestras, son de Lilian, es decir, Leslie —el abuelo sacó unos papeles del sobre—. Mire, ¿ve? Eso me lo mandó por correo Kenet, señora Libia. Ahí, como puede ver, d






