211. EL CERCO SE CIERRA
FLORENCIA:
Oculta en la oscuridad, me encontraba en la entrada del hotel esperando a Loreta. Me había aliado con ella desde que Minetti me había dejado atrás en Roma y no me había traído al simposio.
—¿Averiguaste dónde están? —preguntó en cuanto llegó.
—No, mi esposo no suelta prenda, dice que prefiere que yo me moleste con él a que Minetti lo mate —respondí nerviosamente—. Aunque en realidad creo que no sabe, pues le marqué a Minetti con su teléfono y no respondió, me mandó al buzón. ¿