Mundo ficciónIniciar sesiónDAMIAN:
Trago en seco recordando ese día, esa terrible llamada. Celia le había arrebatado el teléfono a Minetti y le dijo, para que yo lo oyera, que no me insistiera más, que harían realidad su matrimonio, que yo, desde ese momento, había dejado de existir para ella. El dolor que experimenté todavía lo siento cada vez que lo recuerdo.
—Pero me negué —dije para terminar—. Lo peor era que no pod&






