Mundo de ficçãoIniciar sessãoAlessandro me escuchó con atención. No dijo nada durante unos segundos, como si hubiera estado esperando justo esas palabras.
—Estoy de acuerdo contigo en eso —admitió finalmente, con un tono que no esperaba oír de él. Miró alrededor del salón y añadió—: Esta casa la heredó mi abuelo, junto con todo esto, de sus padres. Eran otros tiempos. Sus palabras me descolocaron, pero antes de poder r






