Al otro día, Benjamin le envió la ubicación donde podría encontrarse con Nueve. Era un lugar discreto, perfecto para una reunión que debía mantenerse en secreto.
A pesar de que Olivia planeaba ir sola, no pudo evitar contarle sus planes a Yandel. Él, acostumbrado a la templanza de su jefa, sintió un mal presentimiento apenas la escuchó. Su preocupación se reflejó en su rostro, pero sabía que, una vez Olivia tomaba una decisión, nada ni nadie podía hacerla cambiar de opinión.
—Tenga mucho cuidad