—Tenía la intención de quedarme contigo un tiempo más—, se lamentó Shawn, —pero todavía tengo algo importante que atender que no puedo posponer—.
Olivia sonrió con los ojos. No te preocupes por eso. Deberías volver al trabajo. Nos volveremos a ver cuando estés libre.
—Está bien. Gracias por el café.— Agitando el café con leche hacia ella, Shawn se despidió de Olivia.
Cuando el asistente de Shawn lo vio regresar con solo una taza de café después de desaparecer durante una hora o dos, no pudo evitar fruncir el ceño. —Señor Watsons, estoy seguro de que no se fue por tanto tiempo solo por una taza de café.
—Mmm.— Shawn esbozó una sonrisa abatida. —En lugar de traerla conmigo, todo lo que tengo es una taza de café con leche—.
Todavía no se había dado por vencido con Olivia.
No obstante, no esperaba que alguien tan distante como Max se comportara de manera tan posesiva, dejándolo sin ninguna posibilidad de competir.
Cuando la amargura se deslizó en el corazón de Shawn, fue amortiguada por e