Max no había pegado ojo cuando sonó su teléfono. Cuando vio que era Tomas, salió de la sala para hablar.
—Tomas…—
—¡Papá! ¡Mami no ha estado en casa en toda la noche! Ni siquiera le dijo al Sr. Gavin a dónde fue. ¡Intentamos llamarla, pero nadie atendió!— No hace falta decir que el niño estaba muy preocupado.
—Su teléfono se quedó sin batería—.
—¿Eh?— Tomas hizo una pausa. —¿Está ella contigo?—
—Sí, ella está... Tenemos trabajo que resolver, así que no estaremos en casa los próximos días—, aseg