—¿Qué te da derecho a estar aquí?— exigió Maia.
—El mismo derecho que te permitió estar aquí—. Entrecerrando la mirada, Olivia replicó: —Si tienes dudas sobre mi tarjeta de invitación, puedes pedirle al organizador que la verifique. No hay necesidad de que me interrogues como un criminal.—
—No me preocupa tu tarjeta de invitación. No obstante, sospecho que hay más en tu relación con Ross que salta a la vista, ¿no?
Sin inmutarse, Olivia replicó: —Incluso entonces, no es asunto tuyo—.
Realmente t