Era solo una obertura de su concierto de venganza.
Pero también esperaba con ansias lo que iba a suceder después.
En el coche
Christopher acarició suavemente el pequeño jarrón de porcelana con los dedos.
Sus ojos brillaban y sus labios sonreían sutilmente.
No la había visto desde su último cumpleaños.
Es solo Olivia...
Christopher pensó que sería capaz de olvidarla.
Sin embargo, ahora se dio cuenta de que estaba equivocado.
Era difícil para una persona que había visto la luz volver a la oscurid