ARES BECKETT
CINCO AÑOS DESPUÉS...
El cielo era de un azul perfecto, sin una sola nube que bloqueara el sol brillante de aquella tarde de domingo. El pasto verde del inmenso jardín de nuestra mansión servía de escenario para la escena más hermosa que mis ojos habían visto jamás.
Era exactamente como en mi sueño. Aquel mismo sueño que tuve cuando estaba atrapado en una cama de hospital, luchando por mi vida mientras estaba en coma.
Sentado sobre una gran manta de picnic, tenía mis brazos firmeme