Después de toda la celebración, Alice lleva a sus padres y a Laila hasta su apartamento para mostrarles el lugar donde vive y donde ellos se hospedarán.
—Dios mío, no puedo creer que tú y Lily vivan solas en un lugar tan enorme como este —comenta Silvia mientras observa cada rincón del apartamento de su hija.
—Lo sé. A mí también me pareció un poco exagerado, pero fue Richard quien lo eligió. No pude decir nada —admite Alice con una sonrisa.
—Creo que dentro de unos días este sitio hasta va a p