Los problemas que ya tenía en la empresa no eran suficientes. El comentario de Richard dejaba claro que las cosas iban a empeorar.—Esta es Alice Taylor, una pasante que, al parecer, aún no ha aprendido buenos modales, como llamar a la puerta antes de entrar —dice Vitório.—Es un placer conocerla, señorita —dice Richard, extendiéndole la mano.Ella lo mira con expresión de no entender absolutamente nada.—No sea descortés, Alice. Él le está tendiendo la mano —dice Vitório al ver que ella solo se queda mirando a Richard sin reaccionar—. Este es Richard Carter, un reconocido arquitecto que hoy nos ha honrado con sus conocimientos.—Lo siento mucho —dice ella, aceptando el saludo.Al escuchar el comentario de Vitório, Richard se da cuenta de que al hombre no le agrada mucho Alice, así que se arrepiente de lo que dijo e intenta revertir la situación.—Creo que ella no sabía que todavía seguíamos aquí, ¿verdad, señorita Taylor?—No, en absoluto. Me informaron que la sala ya estaba vacía —r
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