Mientras observaba a Adrian conducir su Corvette negro del 97 por las calles de San Francisco, Madeline se preguntaba en qué estaba pensando cuando aceptó subir a su coche para salir de casa en pleno domingo.
Adrian conducía hacia su casa, ubicada en un barrio sencillo. Aunque se sentía inquieta por estar allí, Madeline tenía curiosidad por saber cómo y dónde vivía. Cuando se detuvieron frente a una pequeña casa de paredes blancas, ya amarillentas por el desgaste de la pintura, Adrian bajó del