En la bodega, Richard se queda a solas con Madeline, esperando que se calme.
—¿Qué fue lo que acabas de hacer, Madeline? —pregunta, intentando mantener la calma.
—Vine a ver cómo ustedes dos se comportan como unos descarados en casa de tus padres —responde, convencida de que tiene toda la razón.
—Ya terminamos y, aun así, ¿de verdad crees que puedes hacer algo así? —replica—. ¿Crees que puedes insultar a Alice como si no fuera a haber consecuencias?
—¡La insulté porque se lo merece! Esa mujer v