CAPÍTULO — “Los que juegan con fuego”
Valerie Nobile y Ricardo Segovia no se encontraron por amor.
Se encontraron por odio hacia los Montaldo.
Ese odio que no grita, que no rompe objetos, que no da portazos… sino que se sienta a la mesa con una sonrisa fina y los colmillos bien escondidos.
Ese odio educado, silencioso, peligroso.
El café era pequeño, silencioso, con música antigua sonando de fondo y vitrinas empañadas por el frío de la mañana. No era un lugar elegante ni distinguido, pero