El paseo que hemos dado buscando un lugar donde estacionar se ha sentido muy especial y un poco íntimo. Sentir la brisa y a él pegado a mi espalda mientras nos sumergimos en la parte céntrica de la ciudad, no era algo que hubiera planeado hacer. No esta noche, cuando pretendo llegar temprano a casa y no dejar tan sola a mi madre, luego de que Anna se marchara como si nada le importara.
Pienso en mamá, y en lo que será nuestra obligada conversación, y no puedo evitar angustiarme un poco. Siempre