Mundo ficciónIniciar sesión―¿Cuándo podemos verla? ―pregunta Anna, y me quedo a la expectativa de su respuesta.
―Dormirá unas dos horas más, y como el peligro ha pasado, será suficiente para que tomen una ducha y se refresquen. Después de eso, podrán verla ―nos aconseja con amabilidad, y yo sonrío.
―Gracias, doctor ―le agradezco, esbozando una sonrisa, mientras él nos mira a ambas con comprensión.
Él se marcha para atender sus demás obligaciones, y yo me quedo con Anna.







