Mundo ficciónIniciar sesiónReginald se queda mirándome y eso me impacienta un poco porque
—Es bueno saberlo.
—Tenga más cuidado la próxima vez.
Ahora le debo un favor.
—Como ordene.
—Mi madre hará una cena de despedida por su viaje y quiere que la lleve conmigo.
—¿Le ha obligado a hacerlo? —pregunto, levantando las cejas.
—Con usted, no se puede.
—Lo mismo digo de usted.
—No va a decir que no.







