Mundo ficciónIniciar sesión―Vaya, no sabía que tenías visita ―dice Anna con un deje de sarcasmo, siguiendo su camino hacia las escaleras.
―¡Espera!
La detengo y ella se vuelve a mirarnos con exagerada curiosidad.
―¿Qué es? Sabes que odio tocar violines ―se mofa, desganada.
―Deja eso. Alexander y yo hemos aclarado el asunto del sobre ―digo yendo al grano y ella levanta sus cejas, mirándolo con extrañeza.
―Así es ―concuerda él, tomando el sobre en sus manos y mostrándoselo―.







