—Como ya te mencioné, fue la primera vez que lo hacía. Además, ese dinero no es de mis ganancias. Utilicé la cuenta bancaria de mi familia.
—¿Y ellos no te pidieron explicaciones sobre por qué gastaste tanto?
—No, tal vez ni se dieron cuenta. Además, el titular de esa cuenta soy yo.
—¿Es tuya, pero no decías que era de tu familia?
—Es para toda la familia, pero cuando mi abuelo falleció, la cuenta pasó a mi nombre. Yo me encargo de mantener a mi madre y abuela.
—Lo siento por la muerte de tu a