Olivia
Mi cuerpo estaba pesado y adolorido la mañana siguiente. Enzo nos mantuvo muy ocupados durante la noche y la madrugada.
Me sentía adolorida pero inexplicablemente feliz. Podría en este momento enfrentarme a mis padres y no me dolería como antes. Mi cabeza estaba en movimiento planeando el regreso de mi escape si es que ya no están cerca de encontrarme.
Quiero disfrutar en soledad con Enzo, pero no es inteligente de nuestra parte alargar la espera del matrimonio. Él necesitaba presentarme