Enzo
Teníamos menos de cuarenta y ocho horas para salir de aquí. El trabajo más fuerte lo tendrá Olivia, y no lo podía negar, pero no la dejaré sola.
Me encontraba en una cafetería no tan lejos del motel, estaba pidiendo el desayuno de los dos y aprovecharía hacer varias llamadas y así coordinar lo de mañana en la feria.
Mientras esperaba mi pedido, saqué mi celular del bolsillo de mi jean. Había tenido suerte de meter un bolso con ropa en el carro.
Al primero que le marqué fue a Marcello para