Olivia
Salvatore detuvo el entrenamiento cuando un Red acelerado lo llamo para indicarle algo.
Ambos estaban histéricos al momento de que Red terminó de hablar y fue inevitable no acercarme a ellos mientras limpiaba el sudor de mi frente con una toalla, el enterizo se pegaba a mi piel y hacia que mis curvas se pronunciaran más de lo normal, no era mi intención exhibirme, pero era lo más cómodo que tenía para hacer actividad física.
—¿Pasa algo? —mi voz fue demandante.
Red me miró a los ojos