Enzo
—Eres un maldito imbécil —me gritó Salvatore a la cara.
A cualquier otro le fuera volado la cabeza por solo levantarme la voz, pero Salva es una figura paterna para mi y le tengo demasiado respeto como para hasta replicarle.
Me siento como un maldito estúpido, la dañe y me pesa en el alma más que nada, dañe a mi reina y ahora no quiere verme.
—Vas a arreglar esta mierda, maldito imbécil —me apuntó con su dedo.
Últimamente ha estado más sobreprotector con mi esposa, pero es normal porque se