Enzo
Mi corazón palpitaba rápidamente y mi mente me creaba los peores escenarios donde la encontraba malherida. Ella no es una princesa que necesite que yo siempre esté a su lado pero me daba ansiedad pensar que por dejarla sola aquel loco le haya hecho algo malo.
—Acelera, maldita sea —le grité al chófer del auto donde iba.
Nos habían puesto una trampa en el muelle, pero fuimos más inteligentes y la evitamos. Sin embargo, mis hombres que estaban en la casa me