Mundo de ficçãoIniciar sessãoOlivia
El eco de mis gritos aún resonaba por los pasillos de la mansión cuando finalmente logré liberarme por un momento de las manos del hombre de Daemon. Mi corazón palpitaba con fuerza, no solo por el esfuerzo físico de enfrentarlo, sino también por la mezcla de furia y desesperación que ardía en mi interior.Sentía una fuerza inesperada, como si cada parte de mí se negase a ser sometida. Recordaba cada detalle de la amplia sala en la que me encontraba, con sus paredes ad






