Enzo
El clima cálido de roma se instalaba en el aire, pesado y sofocante, pero en mi mundo solo había espacio para la decisión. Olivia y nuestro pequeño no podían seguir en esta ciudad llena de tantos traidores asechándonos. La situación se tornaba cada vez más peligrosa, y yo no iba a permitir que se convirtieran en víctimas de las intrigas que habían a nuestras espaldas.
A través de las calles empedradas, los murmullos del pueblo donde estábamos parecían un eco distante, incapaces de penetra