Olivia
Me desperté de golpe al escuchar el llanto de mi hijo, y cuando me fije en él, me di cuenta que Enzo lo tenia en sus brazos mientras lo mecía para calmar su llanto.
Enzo se encontraba aun en bóxer y me daba la espalda mientras le hablaba a nuestro hijo en la voz más baja y dulce que le había escuchado ahora.
—Mami necesita descansar, deja los berrinches.
Bueno, eso no fue tan dulce, pero me sacó una sonrisa burlona.
Es la primera vez que lo veo teniendo más paciencia de lo normal, y eso