Mundo de ficçãoIniciar sessãoEnzo
El vuelo desde Sicilia hasta Moscú me pareció una eternidad. Cada segundo transcurría con una lentitud agobiante, como si el tiempo se burlara de mi impaciencia. Desde la pequeña ventanilla del avión, pude ver cómo el paisaje cambiaba dramáticamente: de las costas bañadas por el sol de mi hogar a las vastas extensiones nevadas que anunciaban mi inminente llegada a Rusia.Intenté dormir un poco, aunque el torbellino de pensamientos en mi mente no me dejaba descansar. Oli






