Al día siguiente, Hayden se fue muy temprano al taller. Yo decidí quedarme, ya que no tenía ganas de salir. Me senté en el sofá y empecé a buscar información sobre el tipo de ayer, terminando en su red social. Cada foto del tipo era más y más sugerente; definitivamente, este hombre era un presumido de primera.
— ¡Kat! — gritó Grace, espantándome. Yo dejé de ver la pantalla de mi celular y la miré a ella.
— ¿Cómo entraste? — le pregunté.
Ella se sentó a mi lado, me quitó el celular de la mano y