74. ¿No te da vergüenza?
Sophie se levantó muy pronto aquella mañana, sabía perfectamente que Michael estaba agotado, así que aprovecharía para desayunar rápido y marcharse con la excusa de acudir a cualquier clase prenatal o visita con el médico, lo único que sabía era que cuanto menos lo viera mejor para ella, más fácil sería su plan de huida y venganza contra él.
Mientras se dirigía al comedor, Emma apareció de repente posando la mano en el hombro de Sophie para deteberla, jadeando ligeramente, como si hubiera corr