63. Pienso luchar por ti, Sophie.
Michael estaba realmente feliz de la sonrisa sincera que su esposa le estaba dedicando, solo a él.
Hacía mucho que no la había visto mirarlo así, tal vez nunca, ni siquiera podía estar enfadado ya.
Había salido a comprar cosas para sus hijos y ahí estaba, hablándole de los planes que tenía para la habitación de los bebés, demostrándole que por fin se había hecho a la idea y que le hacía tanta ilusión como a él.
Cuando de repente, el doctor hizo que ese momento terminara demasiado pronto para