75. Narra Anastasia
El sol de la tarde se filtraba a través de los ventanales de la universidad, proyectando largas sombras doradas sobre el suelo de los pasillos. Era una sensación extraña caminar hacia la oficina administrativa del departamento de deportes. Durante meses, ese complejo había sido mi refugio, el lugar donde me había ganado el pan con el sudor de mi frente, entre informes, planillas de entrenamiento y el bullicio constante de los jugadores en los vestuarios. Pero hoy, cada paso que daba se sentía m