46. Narra Anastasia
El lunes por la mañana el sol brillaba con una intensidad inusual sobre el campus universitario, tiñendo las gradas del estadio de un tono dorado que presagiaba una semana excelente. A diferencia de las mañanas de lunes en MAVE, cargadas de la opresión metálica de los rascacielos, el olor a café caro y la ansiedad constante de caminar sobre hielo delgado, hoy entré por las puertas del complejo deportivo con una ligereza que no experimentaba en años.
Llevaba puesta una chaqueta ligera con los c