Capítulo 604

Ella ya había experimentado su crueldad.

Dulcinea se rio suavemente, con ironía:

—¡Qué bien lo has escondido todo este tiempo! Luis, tú también estás sufriendo, ¿verdad? Todos estos años, has estado al borde de cómo torturarnos, el alcohol y las mujeres son tus anestésicos, y esa marca de cigarros es tu consuelo mental… Pregúntate a ti mismo, ¿has salido de la cárcel?

—¡No!

—Luis, en realidad sigues viviendo en la prisión.

Luis dejó escapar una ligera risa sarcástica:

—Dices mucho, pero no p
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