Facundo preguntó seriamente:
—¿Es por Mario?
Había investigado y sabía que no estaban juntos. Además, su interés por Ana no era impulsivo; había pensado mucho en ello y estaba seguro de que quería una esposa como ella.
Era hermosa y muy femenina.
Le gustaba mucho.
Ana negó con la cabeza:
—¡No del todo! Señor Pizarro, por favor, crea que tengo mis propias razones.
Facundo la miró fijamente durante mucho tiempo, asegurándose de que no estaba bromeando, y mucho menos jugando a ser difícil… Se sinti