¡Su amor y su odio se disolverían por completo!
Tras reencontrarse, Ana tomó la iniciativa por primera vez.
Se acercó a él y, como cualquier pareja, empezaron a charlar sobre asuntos diarios. Le susurró a Mario:
—La boda de María y Pedro está fijada para finales de año. Para entonces, Emma ya debería estar recuperada… Pienso llevarla conmigo a Ciudad BA para asistir al enlace. Estoy decidiendo qué regalo sería ideal para María.
Mario no dijo nada.
Él jugaba con su cabello, aún húmedo de sudor, d