Capítulo 328
Mario no le dio oportunidad de continuar, y su mirada la hizo sentir como si fuera una extraña. Le dijo sin rodeos: —Ya te dije hace un buen rato que no me interesas. Señorita Gómez, creo que deberías entender un rechazo tan claro como ese, ¿verdad?

Frida, con los ojos llenos de lágrimas y los labios temblando, no pudo pronunciar ni una palabra durante un largo tiempo.

Mario subió la ventana del coche, pisó el acelerador y se marchó.

Bajo la fría luz de la farola, Frida se quedó sola, con el ros
Sigue leyendo este libro gratis
Escanea el código para descargar la APP
Explora y lee buenas novelas sin costo
Miles de novelas gratis en BueNovela. ¡Descarga y lee en cualquier momento!
Lee libros gratis en la app
Escanea el código para leer en la APP