Se separaron en malos términos.
Se llevaban aún peor. Pero Mario insistió en que les mantenía unidos como pareja.
No dejaba marchar a Ana.
Pero él no sabía que, debido a Frida, Ana volvió a la depresión. Empezó a tomar antidepresivos y alimentar a Emma con leche artificial.
Sin embargo, Mario no lo notó todo esto.
Se había olvidado por completo de la promesa que le había hecho a Ana.
Tal vez Ana le siguiera importando, pero no podía resistirse a la tierna ternura y adoración de Frida. Segu