—David no tiene la capacidad de proteger a María. Es imposible que se enfrente a las familias Morales y Valdés. Cuando estén juntos, se dará cuenta de que aparte de amor, no tiene nada más que ofrecer, y mucho menos puede proteger a María. Entonces, caerá en un abismo de dolor, arrepintiéndose una y otra vez por haber elegido ser médico en vez de luchar por el poder.
—Ana, solo un poder mayor puede enfrentarse a otro poder.
…
¡Ana temblaba por completo!
No quería creer en las palabras de Mario,